De odiar los chiringuitos a votarlos y mantenerlos.

Qué fácil es culpar siempre a los más débiles, es de cobarde decir que los niños de otro país son los culpables de nuestras miserias.

De odiar los chiringuitos a votarlos y mantenerlos.

Después de ver como el Partido Popular ha manifestado una y otra vez que jamás pactaría con Vox en Ceuta ahora vemos como estos aprueban los presupuestos con los votos de Vox, ahora lejos ya de una campaña electoral, donde sus disciplinados votantes de comunidades que tanto ha despreciado Vox, estos al dejar de ser reos de sus contradicciones votando a un partido que si no es afín al racismo se les parece mucho, entre el Partido Popular y Vox queda claro que no hay apenas diferencias, pactar con aquellos que se llaman constitucionalistas pero al tiempo prodigan el odio racial y xenófobo con una tranquilidad pasmosa, una tranquilad en nuestro país donde en otro país como Alemania les supondría una intranquilidad, pero aquí en este país se permite que el fascismo junto a sus mentiras, junto a sus odios se prodiguen con total impunidad.

¿Tenemos lo que nos merecemos o tenemos lo que se difunde con la mentira y el engaño? Si de veras el Partido Popular manifestara en plena campaña lo que acaba de hacer con sus cuñados de Vox, es muy probable que uno de sus caladeros de votos como el voto de núcleos culturales atacados por Vox no lo tuvieran ahora, es muy probable que las circunstancias fuesen muy distintas ahora, pero lo hecho, hecho está, ahora toca reflexionar, toca entender que en España no tenemos una derecha como en otros países de Europa, una derecha moderada o  una derecha que no ha perdido su parte humanista o quizás su síntesis cristiana de la que tanto alardean Vox y el PP. En España con el fenómeno de Vox hemos demostrado desde la ciencia política y desde la lógica de los hechos que la derecha española es más cercana a la ultraderecha que la derecha de centro de la que tanto les han dado por lucir, incluso el fenómeno  de Ciudadanos ha demostrado que lo que llamaban Centro no es más que otra variante que vira hacia el extremismo de Vox, prueba de ello es como sus votantes se han desplazado a engordar las listas de Vox decreciendo por el contrario las del partido naranja, dejando más claro que estamos entre la extrema derecha y la izquierda ligera (PSOE) junto a la izquierda más leal (Unidas Podemos), por si alguien queda tentado de decir que son dos extremos UP y Vox tengo que recordar a todos que nosotros no tenemos la consigna del odio a culturas, religiones o grupos de género, como pueden ser mujeres, LGTB o extranjeros inmigrantes, curioso es que se nos tache de extremo cuando predicamos la misma esencia que el humanismo cristiano, el mismo lenguaje pero fuera de la religión o dogmas, ese mensaje de fraternidad entre pueblos, el acoger a personas necesitadas (en ámbitos generalistas), la libertad a escoger o sentir la sexualidad de cada persona, la discriminación positiva a personas indefensas frente a sus agresores, son tantas las diferencias entre el fascismo y lo que llaman ellos la extrema izquierda que nos mantiene más cerca de nosotros su narrativa cristiana (narrativa cristiana que ellos tanto desprecian con sus actos y sus palabras), de hecho estoy convencido que de nacer Jesús en nuestros días, ellos mimos odiarían al ungido por predicar esa fraternidad que predicamos nosotros, ya que Jesús manifestaba tanto con sus actos como con sus palabras ayudar a cualquier persona indiferentemente de su  credo, raza o precedencia, sin esa visión sicópata nacionalista que ellos tienen del mundo en cuanto a creer que la tierra tiene apellidos y que sólo la pueden pisar los nacidos del pasado y no los moradores del presente.

Cuando explico tal humanismo lo hago desde el conocimiento de mi propia fe, mis convicciones morales cristianas y al tiempo marxistas, que para nada concurren en contradicciones, ya que una compensa la otra al converger en el bien común y la fraternidad en todos sus anexos.

Lo ocurrido en estos días donde Vox a dicho sí a los presupuestos  del PP a cambio de dejar de subvencionar  a dos entidades que ayudan a inmigrantes desmantela muchas de las mentiras  a la que nos acostumbran los escuderos de las mentiras, en donde vemos como una de esas entidades es una entidad religiosa católica, una de la excusa puesta por los señores voxeros es que ese dinero compensa más usarlo al mantenimiento de la iglesia del Carmen, una iglesia que el obispado de Cádiz la tiene olvidada no precisamente por querer tener una iglesia olvidada sino porque todo lo que hay en ese perímetro fronterizo está programado tirarlo para ensanchar la frontera en una obra ya dispuesta desde hace años, cosa que a lo mejor no saben ni los de Vox, lo curioso de todo esto es que han confrontado a la misma iglesia católica ya que los que ayudan a esos niños no acompañados  es una ong católica, una labor humanitaria bien justificada dentro de los parámetros de una ONG en donde queda mucho más justificado que la maraña de asociaciones y fundaciones hechas con el propósito básico de ser un instrumento del clientelismo alimentado desde el PP y la complicidad del localismo ceutí.

Ellos aluden hacer esto para luchar contra lo que ellos llaman chiringuitos, pues no veo con ello que se desmonte esos chiringuitos que muy a las claras anda en las subvenciones de muchas asociaciones y fundaciones que tienen mantenidas por toda la ciudad, se han ido a las que ellos consideran peligrosas, las humanistas y las que realmente cumple con su cometido, porque todos sabemos en qué estercolero vivimos en Ceuta, todos sabemos las buenas relaciones que hay entre los responsables de asociaciones y fundaciones con el mismo gobierno de esta ciudad, tanto es así su caciquismo en estos terrenos, donde ahora queda bien demostrado la locura de unos Nazis que quitan y anulan una subvención a unas entidades sin un criterio administrativo u objetivos, lo que demuestra que en este terreno el ímpetu inquisidor anda detrás de la aprobación de una subvención a la hora de darlas.

¿Señores de Vox no se han parado a ver lo que hacen muchas asociaciones en Ceuta, ni su parentesco con el Partido Popular, sus claros propósitos de recolectar dinero publico enchufando a amigos y familiares y con escasa proyección de servicio público? señores de Vox no creo que sean ustedes tan ingenuos para ver que han votado ustedes mismos unos presupuestos llenos de chiringuitos comandados desde el Partido Popular, cuando se destina a entidades privadas un dinero público para hacer lo que debiera hacer el gobierno de la ciudad es cuando se ve la trampa de las subvenciones de esta ciudad, a los ciudadanos hay que dotarlos de derechos y no de limosna, hacer cumplir nuestra querida constitución de la que se han olvidado totalmente de ella votando esos presupuestos llenos de chiringuitos, con esa idea diabólica de intentar hacer creer a la opinión pública que los malos vienen de fuera y que no hay que ayudarlos, no señores de Vox, los de fuera no nos roban, nos roban aquellos que votan presupuestos llenos de esos chiringuitos que privan a nuestros ciudadanos de empleo y del techo donde tener en sus vidas dignidad.

Quizás por la impronta de nuestra constitución sean los inmigrantes los que se merecen más esa limosna o caridad, los ciudadanos españoles, nuestros paisanos ceutíes no deben tener la limosna que transmiten el asociacionismo ceutí, nuestra constitución exhorta a dar derechos a la nuestra gente, porque como españoles tienen derecho a ello, la ayuda al inmigrante es donde más toca esa caridad a la que sin reservas siempre voy a apoyar, como cristiano y humanista.

Con todo ello demuestran ustedes que no se ponen de parte de aquellos que dicen ustedes defender, donde siempre dicen defender a los españoles, con sus presupuestos no sólo marginan a personas inmigrantes, también marginan a los españoles, dando de lado la necesidad de este pueblo en favor de los de siempre y defendiendo con tales presupuestos la misma política clientelista que han impuesto en esta ciudad durante más de una década los señores populares, en definitiva ustedes son más de lo mismo, han salido del trasero del PP, de las subvenciones de Esperanza Aguirre en las que siguen manteniendo en esta ciudad al mismo estilo que lo hacía Esperanza Aguirre con su querido Abascal, porque eso lo saben hacer de maravilla, a todos los efectos el Partido Popular demuestra en Ceuta primero sus mentiras y luego sus miserias, confirmando una vez más su alejamiento a esa derecha humanista cristiana de la que alardean para acercarse más a la derecha de bigotes cortos nazis rellenos de odio.

Qué fácil es culpar siempre a los más débiles, que cobarde es decir que los niños de otro país son los culpables de nuestras miserias.

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